Propiedades de la equinácea, la reina del sistema inmune

La equinácea es una planta con muchas propiedades para tratar los síntomas del resfriado y la gripe. Dentro de la especie utilizamos tres variedades diferentes. Cada una con sus particularidades, pero todas son provechosas para el mismo menester. La más empleada en la industria farmacéutica es la e. purpurea, tal y como podemos observar en la larga lista de productos del sector que la incluyen en sus preparados.

Géneros aptos para usos medicinales

La equinácea es una flor originaria de América del norte. Aunque existen nueve especies diferentes de este género de plantas, solo se utilizan tres para usos medicinales. 

  • Echinacea purpurea: es la equinácea más estudiada y utilizada para elaborar distintos preparados fitoterápicos. 
  • Echinacea angustifolia: tiene los pétalos estrechos, una característica clave que ayuda a diferenciarla de las otras.
  • Echinacea pallida: el color de sus pétalos va del blanco al rosa pálido, aunque también podrían alcanzar tonos púrpura.

Compuestos químicos de la planta

El ser humano utiliza la raíz de los tres tipos de equinácea y también la parte aérea de la purpurea. Según el género, la proporción de sus compuestos variará, tal y como podemos ver a continuación:

Echinacea purpurea

La raíz contiene derivados del ácido cafeico (0,5-2,4%), ácido caftárico (0,2-0,8%), alquilamidas (0,5-0,7%), polisacáridos, glicoproteínas, derivados poliacetilénicos y aceite esencial igual o menor al 0,1%. La parte aérea, es decir el tallo, las hojas y las flores cuentan con alquilamidas, derivados del ácido cafeico, polisacáridosy PS II. En menor proporción, hay flavonoides, aceite esencial, poliacetilenos y p-hidroxicinamato de metilo.

Echinacea angustifolia

La raíz tiene equinacósidos, que son compuestos del ácido cafeico (1-1,4%), cinarina entre un (0,12-0,14%) y ácido clorogénico. Alquilamidas (0,01-0,5%), polisacáridos, glicoproteínas y aceite esencial igual o menor al 1%.

Echinacea pallida

Como las anteriores, la raíz de echinácea pallida tiene derivados del ácido cafeico del (0,5-1,6%), aceite esencial del (0,2-2%), 8-hidroxicetoalqueninos, que se forman por la oxidación de alquilcetonas insaturadas durante el almacenamiento de la droga desecada, alquilamidas en un 0,001%, polisacáridos y glicoproteínas.

Distintas plantas, distintos resultados

Desde el centro de investigación sobre Fitoterapia InFito, consideran que las diferencias entre los tres géneros pueden afectar a los resultados de los distintos ensayos clínicos y farmacológicos. Una posible solución para garantizar resultados, expresan, es la administración de productos controlados y estandarizados. Es de vital importancia tener en cuenta las diferencias en la composición química entre géneros, el origen de la planta y las condiciones a las que está sometida durante el periodo de recolección y almacenamiento para asegurar que funcione.

Propiedades medicinales de la equinácea

El uso más conocido de la planta es el de activación del sistema inmune para suavizar y prevenir los síntomas de virus como el del resfriado común o la gripe, pero hay más. Empecemos, pero, por el principio:

Estimulación del sistema inmune

La ciencia ha demostrado en distintos experimentos que la combinación de polisacáridos y glucoproteínas, alquilamidas y ácido achicórico de la equinácea estimula el sistema inmunitario. Más concretamente, potencian la fagocitosis, inducen la producción de citocinas, estimulan la proliferación linfocitaria, inhiben la síntesis de prostaglandinas y leucotrienos, la inhibición de la hialuronidasa, entre otros.

Si miramos más a lo concreto, las alquilamidas que contiene la equinácea han demostrado en estudios in vivo e in vitro actividad inmunoreguladora e antiinflamatoria. Un estudio en ratas sanas demostró que dicha actividad de estos compuestos naturales es más fuerte en los pulmones que en el bazo.

Actividad frente virus respiratorios

Diversos ensayos clínicos han demostrado que la parte aérea y la raíz de E. purpurea tiene capacidades antivíricas frente a virus con membranas, además de inhibir la producción de citocinas proinflamatorias. Los virus ensayados fueron el virus de la gripe, virus respiratorio sincitial, rinovirus 1A y 14 entre otros.

Es vital administrar el preparado de equinácea al inicio de los síntomas del resfriado y de otras infecciones del sistema respiratorio para reducir su gravedad y duración. Por el contrario, los ensayos sugieren que la equinácea no es eficaz a largo plazo para prevenir dichas enfermedades.

Poder antioxidante

Los derivados fenólicos de la equinácea, como los equinacósidos y el ácido cafeico, capturan los radicales libres. De esta forma, protegen el organismo de la oxidación y en consecuencia evitan que el sistema inmune se debilite. También evitan que se oxide el LDL-colesterol.

Cicatrización de heridas

El extracto de equinácea contribuye a regenerar la piel gracias a que estimula la multiplicación de fibroblastos. A su vez, tiene actividades antiinflamatorias y cicatrizantes gracias al equinacósido presente en el género pallida y, por otro, a las alquilamidas. Estas últimas aisladas, pero de la variedad purpurea, han demostrado in vitro que tienen actividad antiinflamatoria porque inhiben tanto la ciclooxigenasa I como la ciclooxigenasa II.

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