¿Qué son los mucílagos?

Los mucílagos son polímeros pertenecientes al grupo de los polisacáridos con grandes posibilidades de uso y pocos efectos secundarios. En su mayoría, se utilizan para tratar el estreñimiento, la hipercolesterolemia o el control del azúcar en sangre.

¿Qué son los mucílagos?

Los mucílagos cumplen funciones muy importantes en el reino vegetal. Son fibras solubles que forman parte del gran grupo de los glúcidos, más concretamente de los polisacáridos. Podemos encontrarlos en el albumen de las semillas, bulbos, raíces, hojas e incluso flores. Algunas de sus funciones más importantes son proporcionar energía, proteger a la planta, facilitar a las raíces penetrar mejor en la tierra y ayudar a la semilla a germinar creando una capa húmeda a su alrededor cuando entra en contacto con el agua. Como consecuencia, su volumen aumenta.

Cómo se clasifican

Los mucílagos están clasificados en dos grandes grupos:

  • Mucílagos neutros: acostumbran a acumularse en el albumen de las semillas de diversas especies pertenecientes a la familia de las Fabaceae, como la goma guar, las semillas de alholva, el algarrobo o la acacia de tres espinas. Su estructura química cuenta con polímeros heterogéneos de la manosa y otros componentes que pueden variar. Los más habituales son:
    • Glucomananas: son polímeros con D-manosa y D-glucosa en un 20-50% que están unidos por un enlace glucosídico. Forman una masa con mucha viscosidad.
    • Galactomananas son hidrosolubles y se hallan en el endospermo de las semillas. Contienen polímeros de galactosa y manosa. La proporción de cada una dependerá de la especie.
    • Galactoglucomananas: forman parte de hemicelulosas que se almacenan en algunas semillas como material de reserva. Su cadena principal es un glucomanano con D-manosas sustituidas por unidades de D-galactosa.
  • En seres humanos, los mucílagos neutros tienen propiedades hipoglucemiantes, hipocolesterolemiantes, saciantes y laxantes.
  • Mucílagos ácidos: tienen este nombre debido a que su composición incluye ácidos urónicos. Están muy presentes en las plantas del género Plantago, Linaceae y Malvaceae.

Para qué se utilizan

Las características generales de este tipo de polisacáridos los hacen muy útiles para el consumo humano con el objetivo de prevenir, resolver distintos problemas de salud o actuar como coadyuvante. La industria farmacéutica da buena cuenta de ello añadiéndoles en sus fórmulas con distintas finalidades:

  • Aglutinante, por su capacidad de adherencia y disgregante por su capacidad de absorber agua y romper las tabletas del medicamento sólido para facilitar su disolución.
  • Espesante.
  • Formación de películas de recubrimiento.
  • Formación de geles cuando los polímeros entran en contacto con el agua.
  • Agente mucoadhesivo, para que el producto se adhiera a la mucosa.

Características medicinales

Las características físicas y químicas únicas de los mucílagos le dotan de propiedades medicinales variadas a las que cada planta se ajustará según sus componentes.

1 – Efecto laxante

Quizás es el primero y más conocido efecto de los mucílagos. Forman parte del grupo de laxantes mecánicos debido a la capacidad que tienen de hincharse en contacto con el agua. Cuando eso ocurre, el volumen de las heces aumenta, las paredes del intestino se dilatan y se estimula el peristaltismo. Es muy importante que el paciente ingiera una gran cantidad de agua para que los mucílagos actúen correctamente. Si no, recogen el líquido que se halla dentro del propio intestino y el problema se agrava todavía más, ya que los tubos digestivos se resecan.

Los mucílagos también pueden utilizarse si se padece diarrea, ya que absorben el líquido sobrante que se genera.

Es muy importante mencionar que el uso de mucílagos ayuda a evitar la acumulación de toxinas y su absorción. 

¿Qué plantas puedes recomendar o utilizar?

  • Ispágula (Plantago ovata): de esta planta se utiliza la semilla y la cutícula, situada en la misma semilla. La Cooperativa Científica Europea de Fitoterapia (ESCOP) recomienda tomar entre 7 y 30 gramos al día en 2 o 3 tomas para los adultos y de 3,5 a 15 g al día para los niños de seis a doce años. Para diarrea, de 20 a 40 g por día.
  • Zaragatona (Plantago afra L): como el lino, se emplean las semillas de zaragatona maduras y desecadas. La ESCOP recomienda de 10 a 30 g de semillas al día. En el caso de menores de 12 años, de 5 a 15 g. Se empezará a consumir en dosis bajas y poco a poco se puede ir aumentando. También se administra tras una maceración en agua.

2- Reduce el colesterol

La salud cardiovascular es muy importante.
El ajo ayuda a tener un corazón saludable.

El gel que forman los mucílagos en el intestino impide y retrasa la absorción de los diversos nutrientes que ingerimos y las sustancias que produce el organismo. Un ejemplo es el colesterol de la dieta y el que produce nuestro hígado. 

La reducción de este también se produce de una manera más indirecta. Ya que, para sintetizar los compuestos que se hallan atrapados en los intestinos, el hígado emplea el colesterol que tiene almacenado. En consecuencia, los receptores de LDLc aumentan, algo que se traduce en una reducción de las partículas de LDL en el torrente sanguíneo.

¿Qué plantas puedes recomendar o utilizar?

Además de las anteriores, para reducir el colesterol se puede recomendar:

  • Lino (Linum usitatissimum L): en este caso, se emplea la semilla madura desecada. Para que las personas con riesgo cardiovascular noten sus beneficios, deben ingerir al menos 500 mg de secoisolariciresinol-diglucósido, un antioxidante fitoestrógeno presente en este tipo de plantas durante 8 semanas.

3 – Reducción y estabilización de la glucosa en sangre

Como sucede con el colesterol, el gel que crean los mucílagos retrasa la absorción de la glucosa y obliga al páncreas a emplear su propia insulina. La hiperglucemia y la insulinemia posprandial se reducen.

Además, los niveles de azúcar que se producen después de comer disminuyen a causa del enlentecimiento de la digestión y la hidrólisis de los polisacáridos en la parte superior del intestino delgado. La glucosa se libera poco a poco, sin picos, consiguiendo unos niveles mucho más estabilizados.

¿Qué plantas puedes recomendar o utilizar para bajar los niveles de azúcar?

  • Konjac (Amorphophallus konjak K. Koch): de la cual se aprovecha el rizoma para extraer el glucomanano de konjac. Reduce la glucemia basal, además del colesterol y los triglicéridos. Los mucílagos de esta planta son de los más viscosos. Desde la página Fitoterapia.net se recomienda el consumo de entre 3 y 4 g de glucomanano pulverizado diluido en un vaso de zumo de frutas.
  • Guar (Cyamopsis tetragonoloba): reduce la glucemia postprandial y la insulinemia en modelos de animales de experimentación. Los estudios aplicados a personas diabéticas muestran que añadir goma guar a la dieta disminuye la hipoglucemia postprandial. La dosis recomendada de consumo es de 4-5 g en polvo por toma, diluido en un vaso de zumo.

4- Proteger y suavizar los tejidos

Fotografía de Juan Pablo Serrano Arenas en Pexels
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Los mucílagos retienen agua y se adhieren con mucha facilidad a las mucosas del cuerpo. Dicha capacidad los hace ideales para protegerlas, ablandarlas y, al mismo tiempo, contribuir a desinflamarlas. Se acostumbra a echar mano de ellos para tratar problemas en el aparato digestivo, como gastritis, úlceras gastroduodenales o colitis; también para el aparato respiratorio, como en el resfriado, por su capacidad emoliente y protectora. Ayudan a expulsar la flema, el dolor de garganta y contribuye a respirar más fácilmente. En tercer lugar, se pueden aplicar sobre lesiones en la piel, ya que forma una barrera acuosa que mantiene una adecuada hidratación.

¿Qué plantas puedes recomendar o utilizar?

  • Malva (Malva sylvestris L.): actúa contra la tos irritativa, y las inflamaciones orofaríngeas. También para heridas, forúnculos y abscesos. Para gargarismos, debe realizarse una decocción al 5%.

5 – Controlar el peso corporal

Hace tiempo que se sabe que la capacidad de hincharse que tienen los mucílagos aumentan la sensación de saciedad. A esto le sumamos que la fermentación de los mucílagos en el intestino produce ácidos grasos de cadena corta, los cuales estimulan la producción de péptidos enteroendocrinos en las células colónicas. Y eso quita las ganas de comer.

¿Qué plantas puedes recomendar o utilizar?

  • Algarrobo (Ceratonia siliqua): la goma del garrofín, que se extrae de las semillas, es la parte de la planta que se emplea con el objetivo de regular el peso corporal. La cantidad adecuada para consumir con este fin es de 500 a 1500 mg en forma de cápsulas o sobres con agua o zumo.

Contraindicaciones a tener en cuenta

Los mucílagos retardan la absorción de los medicamentos debido a la capa de gel que forman dentro del intestino. Ante cualquier duda, lo mejor es derivar al paciente a su médico de cabecera.

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