Propiedades del ginseng, la raíz con forma humana

El ginseng (Panax ginseng) es una planta originaria de Asia con una curiosa forma humanoide que se engloba dentro de las plantas adaptógenas. Esta clasificación se debe a la capacidad que tiene de ayudar al organismo a soportar situaciones de estrés, aunque también posee muchas más cualidades. Algunas de ellas se verán a continuación.

Qué es el ginseng: características botánicas

El ginseng es una planta que forma parte del género panax y que, a su vez, se engloba dentro de la familia Araliaceae. Crece de manera salvaje en la selva virgen de Corea del norte, Manchuria, Nepal, incluso también en las del Pacífico, pero es muy difícil encontrarlo. Por el contrario, el norte de China, Manchuria, Ucrania, Corea y Japón son zonas del mundo que se dedican a cultivarlo.

La planta puede llegar a medir entre 50 y 80 cm de alto. Sus hojas cuentan con cinco foliolos dentados de color verde oscuro y forma de óvalo, sostenidos por un peciolo largo. Sus flores, de 15 a 20 están distribuidas en forma de paraguas, y sus frutos rojos ven la luz a partir del tercer año.

Tipos de ginseng

  • Panax ginseng: cómo se describe anteriormente, el panax ginseng procede de Asia, puede llegar a medir 60 cm de altura, cuenta con pequeñas flores distribuidas en forma de umbrelas verdosas que dan frutos, una baya rojiza, a partir del cuarto año.
  • Panax quinquefolius: procede del este de América del norte y Canadá, pero también puede cultivarse alrededor del mundo. En su caso, puede llegar hasta los 50 cm de altura con unos tallos erectos que no contienen hojas hasta en el ápice, en el cual se generan de cuatro a cinco hojas con cinco foliolos. Sus flores son de tonos blanco-verdosos, y las raíces poseen muchas ramificaciones. Sus principios activos no son tan potentes como los del panax ginseng.

Principios activos del Panax ginseng

Ambas especies de ginsengs tienen un perfil similar de principios activos. Sus diferencias se encuentran en ingredientes constitutivos minoritarios.

Entre sus activos principales, se hallan las saponinas triterpénicas, también llamadas ginsenósidos y panaxósidos. Dependiendo de la estructura del aglicón, los componentes son derivados del protopanaxadiol, derivados del protopanaxatriol y los derivados del ácido oleanólico. También cuentan con polisacáridos heterogéneos, panaxanos A-U, peptidoglicanos, trazas de aceite esencial, ácidos fenólicos derivados del ácido benzoico, ácidos salicílico y vaníllico, poliínos, panaxiol, panaxitriol y esteroides.

Las diferencias entre ambos tipos de ginseng radica en ingredientes minoritarios, como las proteínas: el Panax ginseng cuenta con panaxagina y Panax quinquefolius con quinqueginsina.

Tipos de presentación de la droga vegetal

La parte de la planta que se aprovecha con fines medicinales es la raíz. Puede prepararse para el consumo cortándola y dejándola secar, proceso a partir del cual se obtiene el ginseng blanco. Para obtener ginseng rojo, la raíz se trata  con vapor de agua y luego se deseca.

Beneficios de la raíz de ginseng

El ginseng es una planta que ha demostrado múltiples beneficios en los estudios que se han realizado sobre ella. Entre todos, destacan los que se refieren al Sistema Nervioso.

Ayuda a modular los estados de estrés y la fatiga

De entrada, es imprescindible comentar que el ginseng se considera una planta adaptógena por sus capacidades de regulación del sistema nervioso central para regresar a un estado de homeostasis. Los ginsenósidos principales del ginseng, Rb1 y Rg1, que deprimen y estimulan respectivamente el organismo, son los principales responsables de su fama.

La toma de ginseng ayuda a resistir frente a la fatiga y al estrés, a mejorar la memoria y, además, contribuye al aumento de los procesos metabólicos de síntesis de moléculas complejas. Por otro lado, en estudios in vitro, se ha visto como los ginsenósidos Rb1 y Rg1 tienen una acción neuroprotectora y neurotrópica y cómo eso se podría traducir en un aumento de la función cognitiva. En estudios in vivo, esta mejora se ha relacionado con la modulación del sistema colinérgico y serotoninérgico.

A la vez, los investigadores han visto que los ginsenósidos tienen un papel importante en la modulación de la neurotransmisión y que eso, en última instancia, les otorga un poder depresor. Un ejemplo que citan en la página de Fitoterapia.net es que dichos compuestos químicos reducen la disponibilidad de algunos neurotransmisores, como el GABA o el glutamato.

Otro aspecto del ginseng que también se ha podido comprobar es que reduce el impacto depresor de algunos psicofármacos, aumenta el transporte de fenilalanina y del fósforo inorgánico libre en la corteza cerebral. También se ha visto que eleva los niveles de corticosterona a la vez que reduce el consumo cerebral de oxígeno. Este beneficio podría ayudar a las personas con enfermedades mentales a sobrellevar sus patologías. Es el caso, por ejemplo, de la esquizofrenia.

Finalmente, es importante añadir que los ginsenósidos impactan en la modulación de la señalización neuronal intracelular, su metabolismo, los genes de supervivencia, muerte celular y la función mitocondrial. Este fenómeno influye positivamente sobre las personas con enfermedades neurodegenerativas.

  • Posología: según la EMA, la dosis adecuada de extracto seco para adultos y ancianos es de 2-4,5:1 en etanol al 60%: 180 mg dos veces al día o 500 mg una vez al día. No especifican la dolencia.

Tiene un efecto hipotensor

Dependiendo de la proporción de ginsenósidos que tenga la raíz de ginseng, la planta mostrará propiedades hipertensivas o hipotensoras. Estas saponinas ejercen como antagonistas del calcio en los tejidos vasculares. Por otro lado, en pacientes con hipertensión puede mejorar la disfunción del endotelio vascular debido a un incremento en la síntesis de óxido nítrico.

A su vez, se ha demostrado en monos que las arterias cerebrales se dilatan con la toma del extracto acuoso de la raíz del ginseng, cosa que se asocia con el incremento en la síntesis y la liberación de óxido nítrico.

Según otros estudios científicos, la raíz del ginseng también puede aumentar la presión arterial con el objetivo de normalizar los estados hipotensivos de manera reostática.

El ginseng también es capaz de reducir el colesterol a través de estimular su metabolismo, algo que incluye sus efectos sobre los ácidos biliares y la biosíntesis de hormonas esteroideas.

Estimula el sistema inmune

La toma de ginseng estimula la respuesta inmune. A su vez, muestra efectos adaptógenos y prometedores beneficios sobre el mismo. Los experimentos han demostrado que la inmunidad del huésped mejora tanto activa como pasivamente.

Más concretamente, la fracción ácida de polisacáridos aislados de Panax ginseng tiene actividad antiproliferativa sobre células esplénicas que se estimulan con concavalina A. 

Aún así, es importante remarcar que las investigaciones sobre este uso en específico de esta raíz están limitadas a modelos in vitro o sobre animales. 

Mejora la resistencia a la insulina

El ginseng rojo coreano ha demostrado mejorar la resistencia a la insulina y poseer efectos antihiperlipidémicos no solo por el contenido de los ginsenósidos, sino también debido a la interacción sinérgica entre las diversas fracciones sin saponina y las fracciones de ginsenósidos.

Un estudio en ratas mostró que este tipo de ginseng ejerció sobre ellas un efecto antihiperglucémico y antioxidante. En ratones tratados durante doce semanas, mejoró la glucosa en ayunas, HbA1c, la insulina, marcadores inflamatorios y niveles de colesterol LDL a la vez que aumentaba el número de copias de ADN mitocondrial.

Otras investigaciones han visto que el ginsenósido Rg3 reduce el estrés oxidativo en un modelo renal diabético inducido por estreptozotocina y que, por lo tanto, puede proteger de esta enfermedad.

Trasladado a pacientes diabéticos, un estudio clínico en el que administraron durante 24 semanas ginseng rojo coreano mejoró sus síntomas y parámetros metabólicos, en especial los de aquellos que padecían una condición crónica.

Protege la mucosa intestinal

El ginseng posee propiedades demulcentes gracias a que contiene una fracción polisacarídica. Reduce la secreción de ácido clorhídrico y, además, aumenta la secreción de mucus, cosa que contribuye a proteger la mucosa sobre la úlcera gastroduodenal.

Es antioxidante y antiinflamatorio

El ginseng participa en la actividad del a-tocoferol, actúa a nivel enzimático e inhibe la peroxidación lipídica de forma parcial. Por otro lado, sus ginsenósidos Rb1 y Rg3 muestran una actividad antioxidante frente a la sobreproducción de ácido nítrico.

In vitro, se ha visto que las saponinas del ginseng actúan como moduladores potentes en la actividad linfocitaria. Eso se traduce en los procesos inflamatorios reduciendo la concentración y actividad de los polimorfonucleares en la zona inflamada, tal y como se explica Mª Pilar Borrás en un artículo sobre el ginseng en Natura Medicatrix.

Contraindicaciones y efectos adversos del ginseng

La toma del ginseng está totalmente contraindicada durante un periodo superior de tres meses o a dosis superiores a dos gramos, ya que puede originar hipertensión, insomnio, nerviosismo e incluso alteraciones ginecológicas.

Tampoco se recomienda durante el embarazo y la lactancia por falta de datos que aseguren su seguridad.  

Como efectos secundarios, puede surgir hipersensibilidad cutánea, insomnio o molestias gástricas como náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento.

Bibliografía

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio