Ojo seco: tratamiento fitoterápico para la visión

El ojo seco es un síndrome que afecta a gran cantidad de población en todo el mundo. Aunque sus síntomas y efectos sobre la salud son leves, puede llegar a ser muy incómodo sobre quiénes lo padecen. Por ello, las plantas medicinales son un recurso asequible para el tratamiento de esta afección.

Qué es el ojo seco

El ojo seco (SOS) es un problema ocular que afecta a la película lagrimal y a la superficie del ojo debido a distintas causas de naturaleza multifactorial. El resultado de este trastorno es la reducción e inestabilidad de las lágrimas, cosa que a su vez provoca la concentración de las sales diluidas en el agua, acompañado de síntomas de disconfort e inflamación de la superficie ocular. 

Desde hace un poco más de diez años se considera que el ojo seco es una alteración en la unidad funcional lagrimal (UFL) que implica las glándulas lagrimales, la superficie ocular, formada por la córnea, la conjuntiva y las glándulas de Meibomio, los párpados y los nervios sensitivos y motores que los unen.

Síntomas del ojo seco

Los síntomas de ojo seco pueden variar de una persona a otra, pero los que aparecen de forma habitual son la sensación de un cuerpo extraño en el interior del ojo, ardor, secreción excesiva de moco y la incapacidad de mover los párpados. 

Otras molestias propias del ojo seco son el picor, sensación de pinchazo en el ojo, dolor, rojez, pesadez en los párpados y visión borrosa.

Además de los síntomas que sufre el paciente que minan su calidad de vida, otras señales que pueden inducir al profesional médico a diagnosticar ojo seco pueden ser la inflamación de la córnea (queratitis), la dilatación de los vasos sanguíneos dentro de la esclerótica que dan lugar a los ojos rojos (inyección esclerótica) y la sequedad de la conjuntiva y la córnea (queratoconjuntivitis). 

Factores de riesgo

Aunque gran variedad de personas pueden padecer ojo seco, algunos perfiles son más propensos a sufrirlo que otros.

Factores personales

  • Las mujeres son uno de los grupos más afectados debido a los cambios hormonales.
  • Personas mayores: con la edad, la producción de lágrima puede reducirse.
  • Dieta baja en vitamina A: la vitamina A es muy importante en la visión porque regula la cantidad de luz que reciben los ojos. Además, crea fotoreceptores en la retina que ayudan a mantener los ojos sanos. 
  • Uso de ciertos medicamentos: como los antihistamínicos, antidepresivos o los ansiolíticos.
  • Enfermedades como diabetes mellitus, Parkinson o el Síndrome de Sjögren.
  • Obesidad y problemas de dislipidemia.

Factores ambientales

  • Pasar muchas horas delante de pantallas como ordenadores, teléfonos móviles o el televisor.
  • Sequedad ambiental a causa del clima o por los sistemas de climatización interiores.
  • Temperaturas extremas.
  • Contaminación atmosférica y del aire.

Tipos de patologías de Ojo seco

El síndrome del ojo seco se clasifica en dos grupos distintos dependiendo del problema que presente la lágrima:

  • Ojo seco acuodeficiente: se refiere a cuando el lagrimal no produce una cantidad suficiente de lágrima, un hecho que puede ocurrir a causa de una lesión. Las sustancias que se hallan disueltas en el agua se concentran, y eso causa que las células de la superficie ocular se inflamen.
    Esta característica del ojo seco puede asociarse a los síntomas de la enfermedad de Sjögren, de carácter autoinmune, o a patologías y afecciones de otra índole, como quemaduras, lesiones postvirales, uso de lentes de contacto, diabetes mellitus, entre otras.
  • Aumento de la evaporación de la lágrima: cuando el agua presente en la superficie del ojo se evapora en exceso, la osmolaridad lagrimal aumenta, y eso produce inflamación y dolor. Aunque puede ocurrir por distintas causas como una carencia de vitamina A o la formación de cicatrices en la conjuntiva, la más común es la disfunción de las glándulas de Meibomio (blefaritis posterior). Este pequeño órgano se encarga de producir mucina, la sustancia lipídica encargada de impedir la evaporación. La disminución del parpadeo o la alteración de la posición del párpado ya sea hacia fuera (ectropión) o hacia dentro (entropión), también lo pueden originar.

Diagnóstico del ojo seco

El diagnóstico del ojo seco se efectúa la valoración de los síntomas mediante preguntas, la observación del ojo con una lámpara de hendidura, y la realización de pruebas. Los resultados determinarán la tipología de ojo seco que posee el paciente y su gravedad.

Los procedimientos que se acostumbran a utilizar para medir la incidencia del ojo seco son:

  • Test de Schirmer: consiste en colocar tiras de papel bajo el párpado inferior y medir el tiempo en que se mojan por completo. El resultado hará sospechar de ojo seco si tarda más de cinco minutos en empapar 5,5 mm de papel.
  • Tinción conjuntival con verde de lisamina: este tipo de prueba consiste en introducir el colorante verde de lisamina en el ojo para descubrir si la película lagrimal cuenta con la cantidad suficiente de mucina, la sustancia que mantiene la humedad en la conjuntiva. El color aparece donde hay lesión.
  • Medida del tiempo de ruptura lagrimal (TBUT): mide la inestabilidad de la película lagrimal y consiste en verter fluoresceína en el ojo y contar el tiempo que tarda en romperse la película lagrimal desde el último parpadeo. Si tarda menos de diez segundos después de instilar una sola gota de fluoresceína, puede valorarse la posibilidad de padecer ojo seco.

Tratamiento del ojo seco y buenos hábitos

El tratamiento que se implementará a las personas con ojo seco tendrá como principales objetivos hidratar el ojo, disminuir la inflamación y evitar la evaporación de la lágrima. En ambas variantes de ojo seco, el paciente utilizará lágrimas artificiales para lubricar el ojo y tomará medidas en el estilo de vida, como sería: 

  • Evitar el tabaco
  • Evitar los aires acondicionados y calefacciones demasiado altas.
  • Se protegerá del viento y el aire directo en la cara como por ejemplo el de la ventanilla de los coches.
  • Recordar el parpadeo a menudo.
  • Lubricar sus ojos con lágrimas artificiales siempre que lo necesite.

Al paciente con ojo seco por escasez de lágrimas se le podría añadir:

  • Antiinflamatorios tópicos como la cicloporina o esteroides recetados por el médico a causa de los efectos secundarios.
  • Colirio de suero autólogo: se crea a partir de la sangre misma del paciente con vitaminas diluidas y plasma rico en plaquetas.
  • Lentes de contacto blandas de tratamiento.

El tratamiento que se le indicará al paciente con ojo seco por evaporación podría seguir estos parámetros:

  • Realizar una higiene ocular con calor y masaje.
  • Lágrimas artificiales con componentes lipídicos.
  • Aplicación de Doxicilina sistémica: antibiótico que previene el crecimiento y propagación de bacterias. 

Fitoterapia para el ojo seco

La fitoterapia es una herramienta natural que se puede utilizar para aliviar los síntomas del ojo seco en forma de colirios, compresas por vía tópica o extractos e infusiones por vía oral. En el caso de optar por colirios o compresas, es imprescindible utilizar materiales esterilizados de farmacia. 

Limpiar bien las plantas no es menos importante, ya que evitará que las sustancias no deseadas penetren en los ojos.

A continuación, presentamos cuatro vegetales que han evidenciado ayudar al ojo seco:

Peonía china (Paeonia lactiflora)

Peonía de china, imagen de Picture This.

Esta planta posee una larga historia en el gigante asiático. Su uso tradicional en la medicina china era para tratar enfermedades de naturaleza inmunitaria. Sus hojas y flores son muy grandes, las segundas con pétalos de color blanco, rosa o rojo y los estambres amarillos.

Sus componentes químicos principales son los glucósidos como la paoeniflorina, la albiflorina y la oxipaeoniflorina. También contiene flavonoides, proantoocianidinas, taninos, terpenoides, triterpenoides, y polisacáridos complejos.

Los glucósidos totales de la planta se extraen de las raíces. El que más se ha estudiado de los tres es la paoeniflorina.

Algunos de los ensayos clínicos que se han llevado a cabo con esta planta han demostrado que el uso de la peonía china puede ser beneficioso para personas con síndrome de Sjögren. Los resultados señalan que mejora la producción de lágrima y saliva y reduce la liberación de marcadores inflamatorios. Lo mismo sucedió en 2019 en un ensayo realizado en diez hospitales de China.

  • Posología: Aunque su uso para la artritis reumatoide está aprobado en China, la Comisión Europea alemana recomienda evitar su utilización por falta de estudios concluyentes. No pone pegas para utilizar sus pétalos como excipiente para mejorar el aspecto de la infusión.

Espino amarillo (Elaeagnus rhamnoides (L.) A. Nelson)

Espino amarillo

El espino amarillo es un arbusto espinoso proveniente de Asia Central y Europa que crece en tierras arenosas y cerca del mar. La parte que se aprovecha con fines medicinales es el fruto.

Los principios activos que contiene la pulpa son vitamina C, ácido málico y quínico, azúcares, ciclitoles, ácidos palmitoléicos y vaccénicos, heterósidos de flavonoides, y procianidoles. La semilla por su parte cuenta con un 70% de ácidos linoleico y alfa-linolénico.

Un ensayo clínico de 86 participantes demostró que el consumo de dos gramos de aceite de espino amarillo durante tres meses mejoró la inflamación y los síntomas del ojo seco. Los expertos han atribuido dichos efectos a causa de los carotenoides y tocoferoles sobre la glándula de Meibomio.

  • Posología: de dos a tres cucharadas al día de jarabe al 15% de extracto fluido.

Onagra (Oenothera biennis L.)

Aceite de onagra en cápsulas

La onagra es una planta con un ciclo de vida bienal originaria de norte américa central y oriental. El terreno ideal donde se desarrolla es a pleno sol, llegando a alcanzar el metro y medio de altura. En la época de floración, goza de unas flores de un tono amarillo intenso que se abren cuando anochece y se cierran al mediodía.

El aceite de onagra constituye la droga vegetal para obtener todas sus propiedades medicinales. La forma de extraerlo es la prensada en frío de las semillas.

Los glicéridos son los componentes principales del aceite, entre los cuáles los dos más importantes son el cis-linoleico, el cis-y-linolénico. También cuenta con ácido palmítico, esteárico y oleico.

 El ácido y-linolénico del aceite de onagra lo hacen ideal para combatir síntomas premenstruales, eccema atópico, dolor articular y ojo seco. Sobre este último punto, un estudio aleatorizado a 76 mujeres confirmó que el tratamiento oral de aceite de onagra por seis meses alivia los síntomas de sequedad ocular a la vez que mejoraba la comodidad de las lentes de contacto blandas. Todas las participantes del estudio llevaban este tipo de lentes para mejorar su visión.

Los efectos secundarios que podría provocar la administración de aceite de onagra son náuseas, indigestión, reblandecimiento de las heces, disminución de la temperatura corporal y reacciones alérgicas. Por otro lado, excederse con la dosis podría ocasionar cefaleas leves y trastornos intestinales.

Las personas que estén siguiendo un tratamiento anticoagulante deben consultar con el personal sanitario, ya que este presenta efectos antiagregantes plaquetarios

  • Posología: de 2 a 3 g por dosis, entre 4 y 6 g de aceite al día vía oral según la EMA. 

Arándanos (Vaccinium myrtillus)

Esta planta leñosa se encuentra en zonas montañosas y subalpinas, llegando a crecer de los 20 centímetros hasta un metro y veinte. Florece entre mayo y julio. Sus frutos, el arándano, es la parte de este vegetal que se utiliza tanto para cocinar como con fines medicinales.

Puede emplearse el fruto maduro desecado, el zumo fresco y las hojas con fines medicinales.

El fruto cuenta con taninos catéquicos, heterósidos de flavonoles y antocianósidos.  La hoja contiene flavonoides derivados de la quercitina, taninos catéquicos, ácidos triterpénicos, iridoides, ácidos fenólicos, leucoantocianidinas y cromo.

Además de proteger las paredes vasculares, los antocianósidos reducen la fatiga visual y ayudan a adaptar la vista a la oscuridad, un efecto que se ha relacionado con la velocidad de regeneración de la rodopsina. 

Un estudio que pretendía evaluar la capacidad del extracto de arándano para mantener niveles adecuados de lágrimas demostró mejoras notables en los participantes. El tratamiento duró 4 semanas y consistió en la ingesta de dos comprimidos de un extracto seco estandarizado con un 36% de antocianinas.

El poder antioxidante del arándano también quedó patente.

Las personas con trastornos hemorrágicos que estén tomando warfarina u otros medicamentos anticoagulantes deben ir con cuidado, ya que los arándanos tienen propiedades antiagregantes plaquetarias.

  • Posología: para adultos y niños a partir de 10 años, un extracto en polvo, de 20 a 60 g al día acompañado con agua.

Bibliografía

  • Kantor, P. A. (2010). Actualización clínica en ojo seco para el médico no oftalmólogo. Revista Médica Clínica Las Condes, 21(6), 883-890.
  • La Enfermedad de Ojo Seco, E. O. S. Ojo seco.
  • Mendoza-Aldaba, Isis Isadora, & Fortoul, Teresa I.. (2021). Síndrome de ojo seco. Una revisión de la literatura. Revista de la Facultad de Medicina (México), 64(5), 46-54.
  • Quinton, F. R. (2020, 20 abril). Síndrome del ojo seco: qué es, síntomas, causas y tratamiento natural. Terapias del mar. https://www.fundacionrenequinton.org/blog/sindrome-del-ojo-seco-que-es-sintomas-causas-y-tratamiento-natural/?utm_campaign=RB+-+DSA+Anuncios+din%C3%A1micos+Fundaci%C3%B3n
  • Pruebas para diagnosticar el Ojo Seco. (s. f.). Clínic Barcelona. https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/enfermedades/sindrome-de-ojo-seco/diagnostico
  • www.mayoclinic.org
  • Fitoterapia.net

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