4 Propiedades de la alcachofera para el aparato digestivo

Los profesionales de la salud, ya sean farmacéuticos comunitarios o trabajadores del herbolario, pueden apoyarse en las propiedades de la alcachofera para promover la salud de los pacientes. Esta planta posee grandes virtudes medicinales tanto sobre la digestión en sí como sobre la acción del hígado.  

Características físicas de la alcachofera silvestre

La alcachofera silvestre (Cynara scolymus) es una planta que proviene de Etiopía, aunque existen referencias que señalan que sus orígenes se hallan en el norte de África. Con el tiempo, su cultivo se extendió por el Mediterráneo ya que es una planta con diversos usos medicinales y alimentarios.

La alcachofera puede llegar a medir dos metros de altura. El tallo consta de pocas ramificaciones, con hojas grandes, divididas en lóbulos dentados y cubiertas con unos pelos grises. En la parte superior se forman los capítulos florales, los cuales pueden llegar a medir de seis a 15 cm. Florece en verano, entre julio y agosto.

La alcachofera se cría en las huertas, concretamente en lugares soleados al resguardo del viento. La tierra debe estar bien abonada.

Componentes químicos de la alcachofera

Las hojas son la parte de la alcachofera que se utiliza con fines medicinales. Puede tomarse tanto fresca como seca, y estar entera o troceada.

Los componentes principales que contiene son los ácidos fenólicos, de los cuales destacan los ácidos cafeilquínicos, entre los que se encuentran la cinarina y los ácidos clorogénico, criptoclorogénico, neoclorogénico y 1,5-dicafeoilquínico. La cinarina generalmente se halla en los extractos acuosos e hidroalcohólicos porque se fabrica a partir del ácido 1,5-dicafeoilquínico.

Un segundo bloque de elementos imprescindibles son los flavonoides, como el cinarósido, escolimósido, cinarotriósido y luteorina libre. También cuenta con lactonas sesquiterpénicas, como la cinaropicrina, la dehidrocinaropicrina, grosheimina y cinaratriol.

Finalmente, añadir que cuenta con gran cantidad de ácidos orgánicos (quínico, cítrico, glicérico, láctico y málico), sales potásicas y de magnesio, mucílagos, aceite esencial, fitoesteroles, alcoholes triterpénicos y vitaminas A, B2 y C.

Propiedades de la alcachofera para la salud humana

Por sus compuestos, la alcachofera tiene propiedades sobre la digestión. Ayuda a digerir mejor los alimentos, aumenta la producción de bilis, es colagoga, antiemética y aperitiva. Además, también actúa sobre el colesterol. Sus usos tradicionales ya la empleaban para dichos menesteres.

1- Mejora de las molestias digestivas

Una de las acciones más importantes de la alcachofera es la eupéptica, es decir, que ayuda a normalizar las alteraciones que pueden ocurrir durante la digestión. Esto es posible gracias a la cinarina, el ácido clorogénico y las lactonas sesquiterpénicas como la cinaropicrina. A estos componentes se le suma la inulina, fibra soluble muy rica también en la achicoria.

Diversos estudios muestran el poder de las hojas de dicha planta. Ya que distintos estudios han documentado la reducción de los síntomas típicos de trastornos digestivos, además de la mejoría de su calidad de vida.

Otro estudio observacional que medía la eficacia del zumo de alcachofa fresca en molestias digestivas relacionadas con la dispepsia funcional registró una mejora significativa de los síntomas como muy tarde en 6 semanas de tratamiento. Consumirlo durante 12 semanas produjo unos beneficios aún mayores.

  • Posología: extracto seco de hoja fresca, 15 a 30:1, acuoso: 1800 mg al día en dosis de 600 mg.

2- Tiene acción colerética y colagoga

La alcachofera tiene un papel relevante en la producción de bilis y en el vaciado de la misma que se almacena dentro de la vesícula biliar. Es decir, esta planta es colerética y colagoga. Los componentes responsables de esta acción son en gran parte la cinarina y el ácido clorogénico.

La bilis emulsiona las grasas de los alimentos que se ingieren. Todo seguido, las lipasas pancreáticas e intestinales son las encargadas de finalizar la digestión.

Se recomienda su consumo en digestiones lentas y pesadas o tras una comida copiosa rica en grasas.

  • Posología: en infusión, 1,5 g en 150 ml de agua 4 veces al día. También puede tomarse 3 g. en 150 ml de una a dos veces al día.

3- Protege el hígado

Imagen de OpenClipart-Vectors de Pixabay.

Otras propiedades de la alcachofera que están estrechamente relacionadas con la anterior son las de hepatoprotectora y antioxidante. Los elementos químicos relacionados con estas virtudes son los derivados polifenólicos, como los ácidos fenólicos y los flavonoides. 

El extracto de hojas de alcachofa es capaz de captar los radicales libres del hígado causantes de la oxidación celular. Estudios experimentales han demostrado que el extracto de hojas de alcachofa inhibe la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad.

  • Posología: en polvo, de 600 a 1.500 mg al día de dos a cuatro veces al día

4- Reduce el colesterol en sangre

Los científicos atribuyen los efectos beneficiosos de la alcachofera a la luteolina y al ácido clorogénico como coadyuvante en el tratamiento de las hiperlipidemias. Distintos estudios sobre pacientes con valores altos de colesterol han demostrado que la ingesta de extractos de hojas de alcachofa disminuye el valor total de colesterol y de CLDL. Para conseguirlo, el extracto de alcachofa bloquea de manera indirecta la HMGCoA-reductasa e incrementa la eliminación  de bilis, cosa que facilita la supresión del colesterol.

Aun así, en 2009, un estudio Cochrane concluyó que se necesitan más estudios para recomendar el uso de la hoja de alcachofera para esta finalidad.

  • Posología: en extracto seco, de 2,5 a 3,5:1 en etanol al 20%. 2,1 g al día en dosis de 700 mg. 

 Precauciones y efectos secundarios

El uso de las hojas de alcachofera está contraindicado para personas que padezcan enfermedades que afecten a las vías biliares como la colangitis, la litiasis biliar o la hepatitis. Tampoco personas que manifiesten algún tipo de alergia a este tipo de vegetales.

Los efectos adversos que se han observado en algunas personas son la diarrea leve acompañada de espasmos abdominales, náuseas y ardor de estómago. En otro estudio en 553 pacientes, 7 padecieron efectos adversos leves como flatulencia, sensación de debilidad y aumento del apetito.

Las mujeres embarazadas deben abstenerse de tomar hojas de alcachofera. Tampoco aquellas que estén amamantando a sus bebés, ya que los principios amargos de la planta se traspasan a la leche materna y, en consecuencia, pueden afectar al sistema digestivo del recién nacido.

Bibliografía

  • Fitoterapia.net
  • Quer, P. F. (2023). Plantas medicinales. Peninsula.
  • Espinosa, E. E. (2003). Uso farmacéutico de las hojas de alcachofa. Offarm: farmacia y sociedad22(9), 138-140. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5325476
  • del Fresno, A. M. V., & Martínez, M. J. A. (2004). Hojas de alcachofa: Indicaciones terapéuticas. Farmacia profesional18(11), 58-61.
  • del Fresno, A. M. V., & Martínez, M. J. A. (2004). Hojas de alcachofa: Indicaciones terapéuticas. Farmacia profesional18(11), 58-61.

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