Beneficios del cannabis y sus potenciales usos para la salud

El cannabis es una planta que ofrece grandes beneficios terapéuticos a quiénes la utilizan con fines medicinales, a pesar de la mala reputación que ha sufrido a lo largo de los años. Entre algunos de sus usos destaca el tratamiento del dolor.

Tipos de plantas de cannabis

Cannabis sativa sativa tiene muchos beneficios para la salud.
Cáñamo. Imagen de Nicky ❤️🌿🐞🌿❤️ en Pixabay

 El cannabis es una planta de la familia Cannabaceae que cuenta con dos subespecies  diferentes. Todas se engloban dentro de la especie Cannabis sativa, y son las que exponemos a continuación:

  • Cannabis sativa sativa: es originaria de Asia. La documentación sobre su uso data del 4.000 a. C para productos textiles. Su empleo medicinal se comienza a documentar más tarde, en el 2.700 a. C. Puede llegar a medir hasta 4 metros de alto. Cuenta con flores masculinas y femeninas separadas en plantas diferentes para reproducirse. Las flores masculinas son ramificadas y laxas mientras que las femeninas son escasas en la planta y densas. Sativa en latín significa “cultivada”.
  • Cannabis sativa índica: esta variedad se descubrió en el norte de la India, aunque también se encontraba en Pakistán o Afganistán. Acostumbra a medir menos de dos metros de alto. Su tallo es más grueso y suele crear más ramas laterales que la variedad sativa, las cuales le confieren un aspecto más compacto. El color de sus hojas puede ir del verde oscuro hasta el azulado. Las flores femeninas se acumulan en grupos más o menos numerosos alrededor de los nudos. La palabra índica refiere al lugar en el que fue hallada.
  • Cannabis sativa ruderalis: aunque de momento no hay suficiente evidencia genética para añadirla como una tercera subespecie, la añadimos dentro de este apartado. Su origen se halla en la zona de Siberia y el Himalaya. No acostumbra a crecer más de 60 cm de alto. Presenta tallos centrales dominantes y poca ramificación. Su periodo de floración es más corto que el del Cannabis índica y depende de su reloj biológico, no por los periodos de luz. De esta forma, a partir de las 10 semanas la planta comienza a mostrar sus flores. Al crecer en zonas silvestres, es una planta muy resistente. Ruderalis proviene de la palabra latina rudus, que significa escombros.

Dentro de las dos primeras subespecies, existen infinidad de chemotipos que hemos creado nosotros para distintos fines.

Componentes farmacológicos del cannabiscannabis sativa indica tiene muchos beneficios para la salud

Los cannabinoides son los principios activos principales del cáñamo. Son de naturaleza terpenofenólica y acostumbran a acumularse en la resina producida en el conjunto de flores femeninas. El que más destaca es el Δ9-tetrahidrocannabinol (THC), seguido del cannabidiol, el cannabigerol, el cannabinol y el Δ8-tetrahidrocannabinol. Hay más de 60 componentes. También cuenta con terpenos, que le confieren el sabor característico de cada variedad, óxido de cariofileno, la sustancia que detectan los perros que se utilizan para la detección de este tipo de sustancias; flavonoides, fitoesteroles, vitaminas, ácidos grasos, aminoácidos, proteínas, alcaloides, aceites esenciales, entre otros.

Efectos del cannabis sobre el organismo

Cannabis sativa sativa y ruderalis tiene muchos beneficios para la salud humana.
Cannabis sativa. Fotografía de Wikimedia Commons.

Además de los efectos psicotrópicos que ejerce el THC en el sistema nervioso, el cannabis actúa en el organismo como inhibidor del vómito, analgésico, estimulante del apetito, antiinflamatorio e incluso antimicrobiano. Es muy posible que, como apuntan diversos estudios, estos efectos se produzcan debido a la naturaleza agonista o antagonista de algunos canabinoides sobre los receptores endocannabinoides CB1 y/o CB2. Ambos forman parte del sistema endocannabinoide endógeno, el cual está involucrado en muchos procesos de nuestro propio cuerpo, como el dolor, el movimiento, el apetito, entre otros. 

Usos medicinales del cannabis

Como apuntábamos anteriormente, el cannabis tiene multitud de beneficios que pueden aprovecharse para tratar distintas afecciones. Todavía hay muchos aspectos desconocidos para la ciencia en los que profundizar tanto para curar una enfermedad como para aliviar un síntoma.

Cannabis para tratar el dolor

Los usos del cannabis para tratar el dolor se remontan muchos años atrás. En 1843,  el Dr. O’Shaughnessy ya dejó patente su propiedad analgésica en los primeros ensayos clínicos que realizó. Hoy en día, el uso de los cannabinoides para el dolor se plantea en dolores de origen neuropático y larga duración. La forma en la que se presentan los principios activos y sobre los cuales hay datos clínicos que apoyan su eficacia son los extractos naturales, la marihuana inhalada, el dronabinol, la nabilona y el ácido ajulémico. Las enfermedades en las que se ha estudiado su utilidad son la esclerosis múltiple, la avulsión del plexo branquial, los enfermos infectados con el VIH y dolores neuropáticos de diversos orígenes y que son resistentes a otros tratamientos.

Tratamiento sobre la isquemia cerebral o ictus

Los cannabinoides son una opción a considerar para disminuir o prevenir el daño cerebral después de una Hipoxia-isquemia (HI). Las razones son la actuación simultánea que realizan sobre los factores decisivos dentro de la cadena de sucesos que llevan a la muerte neuronal después de padecer la HI.

Más concretamente, ejercen de neuroprotectores al reducir la liberación de glutamato y actuar como bloqueantes de receptores de glutamato tipo AMPA, los cuales son responsables de la excitotoxicidad. También son inmunomoduladores porque inhiben in vivo e in vitro el aumento de producción de TNFI como respuesta a diversos estímulos inmunológicos y reducen la activación microglial tras episodios HI, y antioxidantes por su estructura molecular.

Tratamiento de la Enfermedad de Alzheimer

Los recursos farmacológicos para tratar la Enfermedad de Alzheimer (EA) son limitados. En un primer momento, el uso de los cannabinoides podría parecer contraproducente debido a sus efectos psicoactivos y su acción sobre la memoria, pero existen otros aspectos en los que sí que podrían ayudar.

  • Los cannabinoides ejercen un potente efecto anti-excitotóxico y reductor de citotoxicidad al inhibir la liberación de glutamato. Incluso algunos tienen características de antagonistas NMDA.
  • El cannabidiol posee importantes propiedades antioxidantes prescindiendo de las psicoactivas, cosa que lo convierte en un candidato muy oportuno en el tratamiento de la Enfermedad del Alzheimer.
  •  Distintos estudios han demostrado el poder antiinflamatorio de los cannabinoides y su implicación en los receptores CB1 y CB2. 

Además de los ya mencionados anteriormente, los cannabinoides también podrían abordar algunos síntomas como por ejemplo la agitación nocturna, la estimulación del apetito o la inhibición del vómito.

Alivio para pacientes con Esclerosis múltiple

La Esclerosis Múltiple es una de las enfermedades crónicas, inflamatorias y desmielinizantes más comunes del sistema nervioso central. De momento no tiene cura, por lo que el tratamiento está más enfocado en los cuidados paliativos que en la curación. Mediante diversos ensayos clínicos se ha podido demostrar que:

  • El estudio CAMS reveló que los cannabinoides pueden ser relevantes en la percepción del dolor y facilitar el inicio del caminar. Aunque, tal y como los expertos valoraron, es muy importante medir la proporción riesgo/beneficio, porque el uso continuado del THC puede dañar la función cognitiva del paciente.
  • Un estudio clínico en el que se administró Sativex, mostró mejoras en la espasticidad de los pacientes.
  • Los resultados de los estudios que trataban de probar su poder analgésico fueron poco concluyentes debido al fuerte efecto placebo que presentaron algunas personas.
Cannabinoides para las náuseas y los vómitos

Tanto el cannabidiol como el THC pueden ser útiles para tratar las náuseas y los vómitos que provocan diversas patologías, entre ellas el cáncer. El cannabidiol interactúa con los receptores que liberan serotonina de manera que, en dosis reducidas, puede ayudar a aliviar dichos síntomas. El THC por su parte tiene una acción antiemética gracias a su unión con los receptores CB1 en partes concretas del cerebro.

Calibrar la dosis es muy importante, ya que si se abusa, puede producir el efecto contrario: la denominada hiperémesis cannabinoide.

Regulador del apetito

El cannabidiol estimula la producción de hormonas como la grelina, encargada del hambre, la dopamina y la serotonina. De esta forma, aquellas personas que pasan por temporadas de estrés y pierden las ganas de comer pueden volver a sentirlas. Esta serie de cambios químicos se dan a través de los receptores CB1 que se hallan en el sistema nervioso central.  

El cannabidiol también afecta el hambre desde otra vía más indirecta: juntándose directamente a los receptores CB2, los cuales están presentes en el sistema gastrointestinal. Este hecho los hace participar en la producción de saliva y ácido clorhídrico. 

Hidratante y regenerante cutáneo

La industria cosmética se ha fijado en las propiedades del cannabidiol en la formulación de nuevos productos. Con el tiempo, además de actuar favorablemente en distintos síntomas y patologías, el CBD también aporta beneficios a la piel:

  • Antioxidante: porque previene el daño oxidativo celular activando nuestro sistema endocannabinoide.
  • Hidratante: ya que es rico en ácidos grasos y vitamina E.
  • Calmante.
  • Antiacneico: por su efecto seborregulador.

El cannabis es una planta que más allá de sus efectos psicotrópicos porque ofrece una amplia gama de beneficios medicinales en las que vale la pena detenerse.

Para profundizar, lee la entrevista que le hemos realizado a Manica Balant, investigadora del IBB.

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