Beneficios del ajo para la salud

El ajo es una planta originaria del Asia Central que en la actualidad se cultiva en todo el mundo por la cantidad de beneficios que aporta a la salud. Los bulbos de ajo no sólo llenan de sabor a nuestros platos, sino que también tienen propiedades antimicrobianas, antihipercolesterolemiantes, entre otras.

Composición química del ajo

El ajo es una especie de planta que se incluye en la familia de las Liliaceae (Amaryllidaceae) y en el género Allium, dentro del cual le acompañan la cebolla, los puerros, la cebolleta o el cebollino. Los seres humanos utilizamos el bulbo tanto para usos culinarios como medicinales.

Entre sus componentes, destaca la aliína y el aminoácido sulfurado (+)-S-alil-L-cisteína sulfóxido. También cuenta con aminoácidos ubicuos, esteroides, adenosina y (+)-S-metil-L-cisteína sulfóxido, ajoeno, gamma-L-glutamil péptidos, S-alil-cisteína.

Cuando el ajo se corta, se muerde, se macera o cuece, la enzima alinasa entra en contacto con la aliína y de la mezcla se crea la alicina. Esta última actúa como precursora de diversos productos de transformación, como vinilditiinos, oligosulfuros, polisulfuros y ajoenos, derivados azufrados.

También contiene una gran proporción acuosa (65%), fructosa, proteínas, aminoácidos libres, derivados fenólicos, minerales como fósforo, potasio, azufre y zinc, saponinas, vitaminas A, C, y algunas del grupo B; derivados fenólicos, entre otros.

Cómo se obtiene el extracto de ajo

Para obtener extracto envejecido de ajo y aprovechar todas sus propiedades, debe cortarse el bulbo en capas finas y dejarlas macerar a temperatura ambiente dentro de una solución etanólica de entre el 15% y el 20% durante 20 meses. A continuación, ya se puede concentrar el extracto a presión reducida y a baja temperatura. El componente que se obtendrá en mayor medida es la S-alil-cisteína (SAC) 

Usos medicinales del ajo

La ciencia ha podido demostrar en distintos estudios que el ajo posee muchos beneficios para la salud humana. A grandes rasgos, actúa sobre el sistema metabólico y factores de riesgo cardiovascular, su actividad antioxidante y antiinflamatoria, anticancerígena y antiinfecciosa.

Factores de riesgo cardiovascular

El ajo ayuda a tener un corazón saludable.

Distintos estudios científicos tanto en humanos como in vitro o en animales han probado la efectividad del extracto del ajo para reducir distintas afecciones relacionadas con el sistema circulatorio y metabólico. Algunas de ellas son: 

  • Hipertensión. Investigaciones in vitro han demostrado que los componentes azufrados liposolubles e hidrosolubles del ajo interfieren en la síntesis de los triglicéridos y del colesterol. Los derivados azufrados inhiben parte de enzimas implicadas en el metabolismo del colesterol y diversas enzimas lipogénicas.
  • Dislipidemia: Los preparados de ajo previenen la biosíntesis del colesterol en el hígado e impiden la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad. Los niveles séricos de CT, TG, LDL y colesterol HDL moderadamente elevado disminuyen de manera significativa.
  • Inhibición de la agregación plaquetaria: estudios in vitro han demostrado que el bulbo del ajo y sus extractos acuosos disponen de muchos mecanismos para realizar esta función antiagregante. Uno de ellos utiliza el ajoeno, uno de los componentes principales de los extractos alcohólicos del bulbo de ajo porque evita la activación de las plaquetas, su unión con la pared de los vasos sanguíneos dañados y la formación de trombos. A su vez, el ajoeno potencia la prostaciclina.

Enfermedades que implican el sistema metabólico

El ajo es beneficioso para el control del azúcar.

El ajo ha demostrado ser muy útil para tratar la diabetes y la obesidad en análisis y experimentos.

  • Diabetes: un estudio en animales demostró que el extracto etanólico de ajo activó la secreción de insulina de las células parietales del páncreas y actuó contra la estreptozotocina y la alloxan inducidas en ratones y conejos diabéticos. Otro estudio en humanos determinó que la administración de pastillas de ajo a pacientes con diabetes tipo II e hiperlipidemia les disminuyó el colesterol, los lípidos séricos y el azúcar en sangre en ayunas.
  • Obesidad: el extracto de ajo ayuda a reducir el peso corporal y el tejido adiposo y mejora el perfil de lípidos plasmático, tal y como se ha visto en ratones con obesidad provocada por una ingesta alta en grasas. Por otro lado, se ha visto en otros experimentos en ratones que el ajoeno aislado estimula la apoptosis, de manera que la acumulación de grasas en los adipocitos 3T3-L1 se reduce.

Lucha contra bacterias hongos y parásitos

El ajo también es muy conocido por sus beneficios antibacterianos, antifúngicos y antiprotozoarios para la salud. Entre sus usos medicinales tradicionales destaca su cualidad ampliamente conocida y aceptada como “antibiótico natural”. La ciencia ha constatado su veracidad a través de experimentos y análisis.

El ajo es muy útil en la eliminación de bacterias.
  • Antibacteriano: La alicina es la sustancia en el ajo que se activa frente a diversas especies de bacterias como la Escherichia,  Salmonella,  Staphylococcus,  Proteus, entre otras. Según ha podido comprobar la ciencia, la alicina reacciona muy rápido con los grupos tiólicos de enzimas como las cisteinas, proteasas y alcohol dehidrogenasas que son esenciales para la nutrición y el metabolismo de las bacterias.
  • Antifúngico: el extracto de ajo puede utilizarse para una cantidad muy variada de hongos, como Candida, Torulopsis, Trichophyton, Cryptococcus, Aspergillus, Trichosporon, y Rhodotorula. Su mecanismo de actuación se basa en alterar la pared celular del hongo y provocar cambios ultraestructurales irreversibles.
  • Antiprotozoaria: además de luchar contra los hongos y bacterias, distintos estudios prueban la actividad antiparasitaria de los extractos de ajo contra diversos protozoos. Esta actividad antiprotozoaria es debida a los tiosulfinatos. El ajoeno también muestra una acción antiparasitaria.  

Antioxidante y antiinflamatorio

Además de todas las propiedades que ya hemos mencionado, el ajo ayuda al organismo a disminuir la oxidación y a desinflamar el hígado. Más concretamente:

  • Antioxidante: la administración frecuente de ajo estimula la actividad antioxidante del organismo además de reducir los efectos adversos de la oxidación. Puede realizarlo mediante dos vías: aumentando los antioxidantes endógenos o reduciendo la producción de oxidantes. La alicina contribuye a la disminución del estrés oxidativo y a preservar el tejido renal frente a agentes nefrotóxicos.
  • Antiinflamatorio: la evidencia científica ha demostrado que algunos elementos fitoquímicos del ajo poseen propiedades antiinflamatorias a causa de la inhibición de la migración de los granulòcitos neutrófilos en el epitelio. 

Prevención del cáncer

Los beneficios antitumorales del ajo para la salud ya se recogieron desde hace muchos años. Diversas publicaciones epidemiológicas hacen patente que un consumo abundante y frecuente de ajo previene el cáncer de estómago, colon, mama, laringe y próstata.

La alicina es la sustancia que más se relaciona con esta propiedad del ajo porque interviene en distintas fases del proceso canceroso. Tal y como se ha visto en pruebas y experimentos, impide la proliferación celular y favorece la apoptosis.

Precauciones e interacciones

Un consumo excesivo de ajo fuera de las comidas puede provocar diarrea, irritación de las mucosas, molestias gástricas y sensación de ardor. Dada sus propiedades anticoagulantes y antiagregantes plaquetarias, es recomendable extremar la precaución en pre y post-operatorios, úlcera gástrica o gastritis o si se está tomando un medicamento de este tipo.

Bibliografía

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